Síndrome de Burnout Académico: Emoción Negativa Frente al Aprendizaje

Dilia Aparicio Marenco1, Karina Inés Cañate Zabaleta2, Lizeth Mahecha Ballestas2, Márquez Lázaro Johana1 and Johan Viloria Madrid3

1Grupo GINUMED- Programa de Medicina-Corporación Universitaria Rafael Núñez, Cartagena de India, Colombia

2Estudiante, Programa de Medicina, Corporación Universitaria Rafael Núñez, Cartagena, Colombia

3Médico especialista en Anestesiología y Reanimación. Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación, Clínica Santa Cruz de Bocagrande, Cartagena, Colombia

Corresponding Author:
Dilia Aparicio
Grupo GINUMED- Programa de Medicina-Corporación Universitaria Rafael Núñez
Cartagena de India, Colombia
E-mail: [email protected]

Fecha de recepción: April 28, 2021, Fecha de aceptación: June 02, 2021, Fecha de publicación: June 09, 2021

 
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Editorial

El síndrome de burnout o también designado como síndrome de desgaste físico y mental, se define clásicamente como una respuesta excesiva al estrés laboral, caracterizado por agotamiento emocional, despersonalización y una baja realización personal [1]. Los estudios del burnout se han centrado principalmente en profesionales que ayudan a otros, o en personas cuyo trabajo requiere que tengan una interacción cercana con otros, por ejemplo, atención médica, educación y trabajo social. No obstante, en los últimos años, este concepto se ha ido extendiendo a otras profesiones, deportistas, parejas e inclusive a estudiantes, los cuales desarrollan el burnout académico [2-5].

El burnout académico, es un síndrome emocional definido como una respuesta emocional negativa, persistente, relacionada con los estudios, formada por una sensación de encontrarse exhausto, de no poder más en las tareas como estudiante (agotamiento); una actitud cínica o de distanciamiento con el significado y la utilidad de los estudios que se están realizando (cinismo); y un sentimiento de incompetencia académica como estudiante [6].

Al indagar en la literatura científica sobre el síndrome de burnout académico es importante resaltar los factores involucrados en su aparición y efectos sobre el aprendizaje, considerando que este último es un proceso de cambio relativamente permanente en el comportamiento de una persona [7].

El aprendizaje se desarrolla mediante las operaciones del pensamiento, el funcionamiento de los hemisferios cerebrales, la capacidad de concentración y la memoria. Además de la actitud, motivación, personalidad, voluntad, relaciones personales y organización. De allí que los factores cognitivos, afectivo-social, ambiental y de organización de estudio, sean los elementos más significativos dentro del aprendizaje [8].

Hasta la fecha, la mayoría de las investigaciones han explorado el burnout académico de los estudiantes en relación con tres factores: "bajo sentido de logro", "despersonalización" y "agotamiento emocional" [3,9,10]. El "Bajo sentido de logro", hace referencia, a una disminución de los sentimientos de competencia, y de logro exitoso en el aprendizaje académico; la “despersonalización”, a una que respuesta negativa, insensible, o excesivamente desapegada hacia a otras personas, y, por último, pero no menos relevante, está el "agotamiento emocional”, que se refiere a los sentimientos de sobre extensión emocional [11].

Un cuarto factor denominado emoción negativa frente al aprendizaje (negative learning emotion), se observa en el contexto del burnout académico relacionado con actitudes, emociones o comportamientos negativos hacia el aprendizaje diario [12]. Aunque los estudios en países como como Portugal, España, Taiwán y los Estados Unidos han utilizado el modelo de tres factores; Huang y Lin identificaron un patrón de cuatro factores en su estudio sobre el agotamiento del aprendizaje entre los estudiantes taiwaneses [13,14].

Dado lo anterior, los estudiantes que sufren de agotamiento del aprendizaje a menudo muestran las siguientes características: 1) Disminución del aprendizaje y la motivación del aprendizaje; 2) Cambios negativos en su función afectiva y cognitiva, pérdida significativa de aprendizaje, entusiasmo y energía; 3) Incapacidad para lidiar adecuadamente con el estrés y la frustración con la tarea; que parece no preocuparse por el trabajo escolar. 4) Parecer haber agotado los recursos físicos. 5) Experiencias de aprendizaje negativas derivadas de altas expectativas (excesivas), perdiendo así su sentido de logro. 6) Mostrar comportamientos de alienación o abstinencia hacia las tareas y actividades escolares, como llegar tarde a la escuela, irse temprano, estar ausente o abandonar la escuela [13].

Sin lugar a duda, el síndrome de burnout también tiene un efecto gradual en la salud mental. Un nivel elevado de burnout se refleja en un cuadro clínico con trastornos emocionales (depresión, ansiedad, obsesivo-compulsivo), somatomorfos (somatización), comportamentales (hostilidad, susceptibilidad interpersonal) y psicóticos (en poblaciones no psiquiátricas como es, generalmente, el caso, se relacionan con aislamiento social y cinismo) [15].

Dentro del contexto académico, el burnout se entiende como una respuesta al estrés crónico asociado con la actividad, los roles y el ambiente académico, que a su vez tiene grandes implicaciones en el desarrollo, compromiso, rendimiento y satisfacción de los estudiantes. Por eso, para estudiarlo, han sido útiles, muchos instrumentos, siendo el más utilizado, el Maslach Burnout Inventory Student Survey (MBI-SS); funcionando como una variable, para operacionalizar el bienestar psicológico, vinculado con los estudios académicos [16].

Finalmente, los factores del síndrome de burnout académico, que afectan negativamente el aprendizaje son: "bajo sentido de logro", "despersonalización”, "agotamiento emocional" y el más reciente denominado emoción negativa frente al aprendizaje. Aunque estudios anteriores han investigado el rendimiento del trabajo escolar de los estudiantes, la mayoría de ellos se centraron en la motivación del aprendizaje, la ansiedad del aprendizaje, la satisfacción del aprendizaje y otros problemas; pocos han explorado el agotamiento del aprendizaje, en lo que concierne a este cuarto factor del burnout denominado “emoción negativa frente al aprendizaje”; por lo tanto, se sugieren estudios que puedan ayudar a comprender la relación del síndrome de burnout en las emociones y su influencia en el agotamiento del aprendizaje, con el fin de que se puedan desarrollar estrategias para su prevención.

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